Sala de Estudio del Centro Municipal Integrado de El Llano (Gijón/Xixón)
Esta guía te permitirá realizar un recorrido completo por la exposición de 160 aguafuertes de Eberhard Schlotter sobre El Quijote que se exponen en la sala de estudio del CMI de El Llano. Contiene enlaces para que puedas leer el capítulo correspondiente del libro en la edición publicada por el Centro Virtual del Instituto Cervantes.
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
Primera parte del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
1, 2.– Capítulo I. Que trata de la condición y ejercicio del famoso hidalgo don Quijote de la Mancha
3, 4.– Capítulo II. Que trata de la primera salida que de su tierra hizo el ingenioso don Quijote
5, 6.– Capítulo III. Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero
7, 8,- Capítulo IIII. De lo que le sucedió a nuestro caballero cuando salió de la venta
Capítulo V. (9,10) Donde se prosigue la narración de la desgracia de nuestro caballero
Capítulo VI. (11, 12) Del donoso y grande escrutinio que el cura y el barbero hicieron en la librería de nuestro ingenioso hidalgo
Capítulo VII. (13, 14) De la segunda salida de nuestro buen caballero don Quijote de la Mancha
Capítulo VIII. (15, 16) Del buen suceso que el valeroso don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordación
Segunda parte del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
17, 18.– Capítulo IX. Donde se concluye y da fin a la estupenda batalla que el gallardo vizcaíno y el valiente manchego tuvieron
19, 20.– Capítulo X. De lo que más le avino a don Quijote con el vizcaíno, y del peligro en que se vio con una turba de yangüeses
21, 22.– Capítulo XI. De lo que le sucedió a don Quijote con unos cabreros
23, 24.– Capítulo XII. De lo que contó un cabrero a los que estaban con don Quijote
25, 26.– Capítulo XIII. Donde se da fin al cuento de la pastora Marcela, con otros sucesoste
27, 28.– Capítulo XIV. Donde se ponen los versos desesperados del difunto pastor, con otros no esperados sucesos
Tercera parte del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
29,30.– Capítulo XV. Donde se cuenta la desgraciada aventura que se topó don Quijote en topar con unos desalmados yangüeses
31, 32.– Capítulo XVI. De lo que le sucedió al ingenioso hidalgo en la venta que él imaginaba ser castillo
33, 34.– Capítulo XVII. Donde se prosiguen los innumerables trabajos que el bravo don Quijote y su buen escudero Sancho Panza pasaron en la venta que, por su mal, pensó que era castillo
35, 36.– Capítulo XVIII. Donde se cuentan las razones que pasó Sancho Panza con su señor Don Quijote, con otras aventuras dignas de ser contadas
37, 38.– Capítulo XIX. De las discretas razones que Sancho pasaba con su amo, y de la aventura que le sucedió con un cuerpo muerto, con otros acontecimientos famosos
39, 40.–Capítulo XX. De la jamás vista ni oída aventura que con más poco peligro fue acabada de famoso caballero en el mundo, como la que acabó el valeroso don Quijote de la Mancha
41, 42.– Capítulo XXI. Que trata de la alta aventura y rica ganancia del yelmo de Mambrino, con otras cosas sucedidas a nuestro invencible caballero
43, 44.– Capítulo XXII. De la libertad que dio don Quijote a muchos desdos que, dichmaal de su grado, los llevaban donde no quisieran ir
Aunque aquí se muestran las miniaturas en blanco y negro, como referencia, la colección completa de los 160 aguafuertes son a todo color y se encargaron para ilustrar el libro El Quijote leído por Camilo José Cela; aguafuertes de Eberhard Schlotter (Rembrandt Ediciones, Valencia, 1979). Los pliegos se editaron sueltos, no cosidos, con una tirada de 355 ejemplares, numerados y firmados a mano por el autor, en folio imperial (39,1 x 35,5 cm); impresión sobre papel de hilo con marca de agua. En la sala de estudio del Centro Municipal Integrado de El Llano (Gijón/Xixón) se expone una serie completa de estos grabados, pertenecientes a la Biblioteca Cervantina Ramón Álvarez Viña. Fue inaugurada en presencia del propio Schlotter en 2007, con motivo de la apertura del centro.

Eberhard Schlotter fue uno de los mejores grabadores de su tiempo. Nació en 1921 en Hildesheim (Alemania), en el seno de una familia de artistas —su padre era escultor, igual que se hermano Gotthelf—, y desde su infancia se sintió atraído por las artes. Cuando tenía seis años descubrió los materiales de pintura de su tío George. «Me producían una gran fascinación, y después de manipular los pinceles decidí pintar con ellos», declaró el propio Schlotter al diario Información cuando le hizo una entrevista con motivo de su 90 cumpleaños. Fue alumno en la escuela de Artes y Oficios y en la Escuela Industrial de Hildesheim, donde aprendió los rudimentos del grabado con aguja de acero y diamante y la técnica del grabado al aguafuerte, que dominó como un maestro. Inventó una técnica que denominó «suave aguafuerte en tratamiento de aguatinta». Estudió bellas artes en Munich. Sus obras disgustaron a los representantes del Partido Nazi. La Gestapo lo incriminó por opinar que las acuarelas de Hitler, aunque no eran del todo malas, eran peores que las suyas. A causa de un autorretrato considerado como arte degenerado fue reclutado y enviado al frente del Este. «Se nos predicaba el odio; yo sólo sentía una compasión infinita por cada criatura maltratada —señaló—. Me parecía que Delacroix me enseñaba un camino para esa penuria interna». Cayó gravemente herido en 1944 y en el hospital se enamoró de la enfermera Dorothea von der Leyden. Se casaron ese mismo año. Eberhard Schlotter compaginó la creación artística con la docencia. Fue profesor en la Escuela de Artes Plásticas de Hamburgo y catedrático de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia. Aunque expone mucho en Alemania y viaja por toda Europa, conociendo a artistas de primera fila, desde Pablo Picasso y Joan Miró a Matisse y Otto Dix, su vida queda ligada a España. La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando lo admite en 1982. Sus grabados y aguafuertes ilustraron muchos libros, como El Quijote, el Decamerón y Platero y yo, editados en España. Schlotter falleció el 8 de septiembre de 2014 a los 93 años en Altea, municipio alicantino donde estaba afincado desde 1956.




















































