La Fundación

Breve historia de un legado

Don Ramón Álvarez Viña fue el principal impulsor de las celebraciones del IV centenario del Quijote en Gijón, que alcanzaron especial relevancia con la ambiciosa exposición que se exhibió en el Centro de Cultura Antiguo Instituto en febrero y marzo de 2005, y que tendría además sus secuelas en la Asamblea de Extremadura en Mérida y en la Universidad de Toulouse. 
Para garantizar la continuidad en el tiempo de esta iniciativa y de la conservación de la biblioteca e iconoteca cervantina que don Ramón había atesorado a lo largo de los años, nació la Fundación Álvarez Viña, que ha venido desarrollando una amplia gama de actividades, tanto en vida de don Ramón como posteriormente, gracias al impulso de sus herederos y a la eficaz dirección de Jesús Menéndez Peláez, que la presidió hasta 2025.

Ramón Álvarez Viña nació en San Martín de Podes, Gozón, en 1928 y falleció en Gijón en 2012. Empresario, filántropo y mecenas cultural, fue Hijo Adoptivo de Gijón y patrono de la Fundación Foro Jovellanos desde 2006, además de Hijo Predilecto de Gozón. De su matrimonio con María del Carmen Wodnik nacieron cuatro hijos. Huérfano de padre desde los cuatro años, cursó sus primeros estudios en los seminarios de Tapia de Casariego y Valdediós. Posteriormente, estudió Ciencias Químicas en la Universidad de Oviedo, donde se doctoró. 
En los años cincuenta comenzó su etapa laboral en Gijón. Estuvo vinculado a empresas como Electrodos Unión y Fábrica Siderúrgica Moreda. Proyectó e instaló los laboratorios de Física y Química de la Universidad Laboral y fue encargado de la cátedra de Metalurgia y Procesos Siderúrgicos de Peritos Industriales de Gijón. Al crearse Uninsa, fue jefe de control de calidad de las tres sociedades fundadoras: Fábrica Siderúrgica Moreda, Duro Felguera y Fábrica de Mieres. Fue encargado junto a laempresa alemana Krupp del proyecto e instalación del laboratorio central de la Nueva Uninsa, que dirigió varios años. Al fusionarse Ensidesa y Uninsa, se le encargó la asistencia técnica para sus clientes nacionales y extranjeros.
En los años cincuenta comenzó su etapa laboral en Gijón. Estuvo vinculado a empresas como Electrodos Unión y Fábrica Siderúrgica Moreda. Proyectó e instaló los laboratorios de Física y Química de la Universidad Laboral y fue encargado de la cátedra de Metalurgia y Procesos Siderúrgicos de Peritos Industriales de Gijón. Al crearse Uninsa, fue jefe de control de calidad de las tres sociedades fundadoras: Fábrica Siderúrgica Moreda, Duro Felguera y Fábrica de Mieres. Fue encargado junto a laempresa alemana Krupp del proyecto e instalación del laboratorio central de la Nueva Uninsa, que dirigió varios años. Al fusionarse Ensidesa y Uninsa, se le encargó la asistencia técnica para sus clientes nacionales y extranjeros.
En 1977 creó su propia empresa bajo la denominación de Plibrico, ubicada en la actualidad en el polígono Bankunión 2, que en 2007 se integró en Calderys Ibérica, líder mundial de refractarios monolíticos para la industria del calor.
Pero además de como empresario destacó como humanista y cervantista. Desde joven sintió un enorme interés por Cervantes y el Quijote que volcó en una impresionante colección bibliográfica e iconográfica sobre el ingenioso hidalgo de La Mancha. En 2006 cedió todos esos fondos —con más de 2.000 libro— al Ayuntamiento de Gijón, lo que permitió la creación de la biblioteca cervantina, primeramente ubicada en el CMI de El Coto y trasladada en 2018 a la Escuela de Comercio.


Objetivos de la Fundación Álvarez Viña

La Fundación Cultural Álvarez Viña se constituyó formalmente en 2004:
«teniendo como fin esencial la prestación de servicios y actividades encaminadas a potenciar el conocimiento de la obra literaria de Don Miguel de Cervantes Saavedra.
En armonía con su objeto o fin esencial, la Fundación tiene como fines
específicos los siguientes:
1) la difusión por cualquier medio admitido en Derecho y en cualquier
soporte de la obra cervantina.
2) La conservación y prestación a disposición del público en general de los
fondos que constituye la dotación de la fundación, para su mejor estudio y
compresión». […] «En cumplimiento de sus fines, desarrollará las siguientes
actividades:
1) La organización, por sí misma o en colaboración con otras entidades
públicas o privadas, nacionales o extranjeras, de cursos, aulas, seminarios,
mesas redondas y actividades en general encaminadas al estudio de la obra
cervantina.
2) La realización de informes y estudios sobre la vida y obra de Don Miguel
de Cervantes».

24.6.2005. Inauguración de la escultura de Don Quijote y Sancho en Viesques. Foto: Joaquín Bilbao (Muséu del Pueblu d’Asturies.


Jesús Menéndez Peláez, presidente

Jesús Menéndez Peláez (Lavio, Salas, 1944) asumió la presidencia de la Fundación Álvarez Viña al fallecimiento de su fundador, en 2012, y ha permanecido al frente de la misma hasta 2025. Catedrático de Literatura Española, profesor durante más de cuarenta años, fue decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Oviedo y presidente del Foro Jovellanos.
En su dilatada trayectoria como docente e investigador participó en múltiples proyectos y publicó numerosos estudios sobre literatura española desde la Edad Media hasta el siglo XVIII. Gracias a su buen hacer, experiencia, conocimientos y contactos académicos, la Fundación Álvarez Viña ha podido llevar a cabo una riquísima gama de actividades, organizando decenas de conferencias del má y estrechando lazos con instituciones como el Grupo de Investigación Siglo de Oro de la Universidad de Navarra, el Centro de Estudios Cervantinos de Alcalá de Henares, la Casa Cervantes de Valladolid, el Grupo de Estudios Cervantinos de la Universidad de Oviedo…